Octubre 2020

El Noticiero de la Salud con ERICK ESTRADA Y ALEJANDRA ATILANO.
CÁPSULA ESPECIAL SOBRE “EL NUEVO ETIQUETADO” (7-10-2020)


EL PRIMERO DE OCTUBRE DEL 2020 ENTRÓ EN VIGOR UN NUEVO ETIQUETADO
FRONTAL, A BASE DE CINCO POSIBLES SELLOS QUE INDICAN LOS RIESGOS Y SI
TRAEN MÁS DE UN SELLO, LA PELIGROSIDAD PARA LA SALUD SI ÉSOS
“ALIMENTOS” SON INGERIDOS POR CUALQUIER PERSONA; Y MAYOR
PELIGROSIDAD SI SON CONSUMIDOS EN LOS PRIMEROS AÑOS DE LA VIDA,
COMO HA OCURRIDO EN LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS: CADA UNO DE LOS CINCO
SELLOS INDICA: “EXCESO CALORÍAS”; “EXCESO SODIO”; “EXCESO GRASAS
TRANS”; “EXCESO AZÚCARES” Y “EXCESO GRASAS SATURADAS”.


México aprobó una reforma a la Ley General de Salud, a través de la cual se
debe de señalar cuándo un alimento contiene una cantidad excesiva de alguna
sustancia conocida como alimento dañino, sobre todo si se consume en exceso,
relacionada con el desarrollo de las enfermedades crónicas y degenerativas;
principalmente obesidad, diabetes, cáncer, infartos, insuficiencia renal, hígado
graso, etc.; además, los alimentos y bebidas procesados deben de indicar con
una leyenda, de manera muy visible y clara si contienen edulcorantes artificiales
y cafeína, los primeros son de alta peligrosidad pues producen diferentes tipos
de cáncer como leucemia y linfomas y la cafeína altera el sistema nervioso y
produce insomnio, principalmente en los niños.
El Decreto que reforma la Ley General de Salud fue publicado en el Diario Oficial
de la Federación el 8 de noviembre del 2019, con el fin de dar un plazo
suficiente, de casi un año, para que la industria imprima los sellos en la
envoltura de cada alimento o bebida procesada.
En la elaboración de la presente Norma Oficial Mexicana participaron 60
instituciones como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la
Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Coordinación General de los
Institutos Nacionales de Salud, la Comisión para la protección contra riesgos
sanitarios (COFEPRIS), los Institutos Nacionales de Salud Pública y de Nutrición,
la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico
Nacional (IPN), El Poder del Consumidor, varias Asociaciones y Cámaras
Nacionales de la Industria de los Alimentos, etc.

Esta Norma Oficial aplica para cualquier producto nacional o extranjero que se
comercialice en México y en el envase se deben declarar todos los ingredientes
que son conocidos por provocar alergias o intolerancias como los cereales que
contienen gluten: trigo, centeno, avena, cebada; huevo y derivados, crustáceos,
pescados, moluscos, Cacahuate, Soya, leche y derivados y nueces de los árboles
como Almendras, Nueces, Avellanas, Macadamia, Nuez de la India o Marañón.
Es muy importante el nuevo etiquetado frontal, pues la FAO, de las Naciones
Unidas nos informa que México ocupa el tercer lugar mundial en el consumo de
alimentos fuera de casa con un 22% del total que se consume cada día; y saber
las cantidades de grasa que se consumen se vuelve cada vez más importante,
sobre todo ahora que sabemos que son el principal combustible para que se
multipliquen todos los virus y el covid-19 en particular; fundamental reducir el
consumo de grasas saturadas y de origen animal, sobre todo ahora que estamos
llegando a los 800 mil contagios y a los 83 mil muertos por este coronavirus.
Cada etiqueta debe declarar los contenidos de energía en Calorías: Kilocalorías
por 100 gramos o 100 mililitros y el contenido total del envase; los contenidos
de proteína, hidratos de carbono disponibles, indicando cantidades de azúcares
del alimento y azúcares añadidos; las cantidades de grasas saturadas y grasas
trans, sodio, vitaminas y minerales deben expresarse las cantidades por 100
gramos o 100 mililitros.
EXCESO DE CALORÍAS: igual o más de 275 kcal totales por 100 gramos; e igual o
más de 70 kcal totales, ó igual o más de 8 kcal de azúcares libres por 100
mililitros. Las calorías son unidades de energía que pueden provocar
acumulación de grasa, sobre peso, obesidad, diabetes, infartos y cáncer. Una
caloría es la energía necesaria para aumentar un grado la temperatura de un
gramo de agua y la energía es la capacidad para realizar un trabajo físico o
intelectual.
EXCESO DE AZÚCARES: igual o más del 10% del total de azúcares libres; faltó
considerar a las harinas de los cereales como azúcares, pues los almidones en
cuanto se consumen, se transforman en azúcares libres.

EXCESO DE SODIO O SAL: igual o más de 1 miligramo (mg) de sodio por kcal; ó
igual o más de 300 mg por cada 100 gramos de producto; en el caso de las
bebidas: igual o más de 45 mg de sodio por 100 ml.
EXCESO DE GRASAS SATURADAS: igual ó más del 10% del total de energía
proveniente de grasas saturadas.
ESCESO DE GRASAS TRANS: igual o más del 1% del total de energía proveniente
de grasas trans.
Todos los productos envasados deben de traer impresa una leyenda que indique
la presencia de: “CONTIENE CAFEÍNA, EVITAR EN NIÑOS” o “CONTIENE
EDULCORANTES, -NO RECOMENDABLE EN NIÑOS”.
ERRORES Y OMISIONES DEL ETIQUETADO FRONTAL:
1.- No se incluyen las grasas trans presentes de manera natural en los lácteos y
en las carnes; es fundamental la información por los riesgos de desarrollar
cáncer e infartos. Todos los productos de origen animal deberían de tener sellos
en el etiquetado frontal, pues son causa de infartos y cáncer.
2.- Respecto a los hidratos de carbono dice “pueden indicarse las cantidades de
almidón”; así, muchos productos de la panadería no tendrían sellos de riesgo;
es fundamental que sea obligatorio indicarlo, pues los almidones en realidad
son cadenas de moléculas de glucosa, lo cual representa un grave riesgo para las
personas con diabetes y es fundamental esta información para prevenir
diabetes, sobre peso y obesidad; pues la panadería a base de harina blanca
refinada, es al menos 80% glucosa en cuanto se consume.
3.- Separar los azúcares de los hidratos de carbono es un grave error, pues los
almidones de todos los cereales, en cuanto se consumen, se transforman en
azúcares libres y antes de un minuto, ya circulan como glucosa en el torrente
sanguíneo; lo cual es de alta peligrosidad para las personas con diabetes y
debería de corregirse para que la sociedad sepa como prevenir las
enfermedades de la diabetes, obesidad, infartos y cáncer. En el etiquetado
frontal, el EXCESO DE AZÚCARES sólo se refiere a los azúcares libres y no a las
harinas, que son lo mismo.

4.- Se debería de señalar exceso de Vitaminas liposolubles o solubles en grasa
como las vitaminas A (más de 568 microgramos, ug), D (más de 10
microgramos), E (más de 11 miligramos mg) y K (más de 78 microgramos ug),
pues estas Vitaminas se acumulan y almacenan principalmente en el hígado y
pueden producir intoxicación; a diferencia de las demás vitaminas solubles en
agua, como las del complejo B y la C, las cuales se desechan por la orina si se
consumen en exceso.
5.- No usarán sellos las fórmulas para lactantes, lo cual resulta aberrante, pues
están prohibidas en los hospitales por sus altísimos contenidos de azúcares
añadidos y sobre todo por las grasas saturadas de coco y palma africana, las
cuales las hacen de alta peligrosidad para los bebés por los riesgos de infartos y
cáncer.
6.- No todos los productos de la panadería tendrán los sellos de peligrosidad, lo
cual es un grave error, pues la manteca vegetal con que se elaboran todos,
incluidas las galletas, están hechas a base de las grasas saturadas del aceite de
coco (86%) y de la palma africana (51%), lo cual convierte siempre a todos estos
productos como de alta peligrosidad para la salud de los humanos por los altos
riesgos de obesidad, infartos cardíacos y cerebrales y cáncer.
7.- Tampoco traerán sellos de peligrosidad todos los productos cocinados a más
de 47 grados centígrados y por más de 3 minutos; pues todos ellos forman
acrilamidas por las modificaciones químicas en los carbohidratos que provoca la
temperatura; y las acrilamidas los vuelven riesgosos para desarrollar cáncer; de
acuerdo a las publicaciones del Instituto Nacional de Cancerología de México y
de los E. U.


Sin embargo, esta noticia es una de las más importantes de los últimos 100
años; y eso requiere un reconocimiento especial de parte de este Noticiero de la
Salud; pues es la primera vez que se observa, que una administración pública, ya
sea federal o estatal, está llevando a cabo acciones a favor de la salud de la
población mexicana y la Primera acción fue la prohibición de la venta de
alimentos chatarra, conocidos en Europa como “alimentos basura” a menores
de 18 años en los Estados de Oaxaca y Tabasco; lo cual nos ubica en la
vanguardia a nivel mundial, sin duda un buen comienzo; ahora, la Segunda acción a favor de la salud de los mexicanos es la entrada en vigor del etiquetado
frontal de los alimentos industriales envasados para su venta con sellos que
advierten de la peligrosidad para la salud si son ingeridos por cualquier persona
y mayor peligrosidad si son consumidos en los primeros años de la vida.
Ahora, debería de tocar el turno a las modificaciones radicales que ya han
propuesto el Presidente de la República, su Esposa y el Subsecretario de
Medicina Preventiva, para actualizar el aberrante Plato del Bien Comer; Norma
Oficial de la Alimentación Aberrante porque promueve el consumo de los
alimentos chatarra, alimentos refinados y enlatados, ya prohibidos para su
venta en las escuelas; además de los alimentos animales grasosos que son la
principal causa de infartos, cáncer y diabetes y la Chatarra tiene a nuestro País
en los primeros lugares mundiales de obesidad de niños y adultos.